Los kimonos están confeccionados a mano, con telas de algodón para patchwork. Elijo una tela bonita para el cuerpo y otras dos que combinen para las mangas y los bordes.
El diseño de mis kimonos es sencillo para que luzcan las telas y sean cómodos de usar.
Los kimonos largos, a la rodilla, llevan un cinturón acolchado, para que recuerde al «obi» de las japonesas.
Los kimonos cortos no llevan cinturón y están pensados para usarse como una chaquetilla abierta de verano.
A veces, si encuentro telas que me gustan, los hago para hombre: largos con cinturón liso y con solo dos telas (menos «patchworkeros», más masculinos).

Se planchan con facilidad, tanto por la calidad de las telas, como por el corte.

