Los kimonos largos, a la rodilla, llevan un cinturón acolchado, para que recuerde al «obi» de las japonesas. Atado bajo el pecho, te favorecerá. Se pueden usar cerrados como un vestido o abiertos sobre tu ropa usando el cinturón por debajo del kimono. O para estar por casa. Cada una encuentra su estilo.
Los confecciono en dos tallas. La M (38 – 42), con un ancho del cuerpo de unos 100-105 cm., te cruzará salvo que tengas mucho pecho.
La talla G (40-44) lleva la tela principal girada, así que el ancho pasa a ser de unos 130 cm. Así que te quedará bien aunque estés algo más gordita, o embarazada. Y si adelgazas, aunque quede más cruzado sobre el cuerpo, seguirás encontrando la manera perfecta de llevarlo.




